lunes, 6 de octubre de 2008

Espejismo marital

Cuando te casas se supone que sacas a tu mujer de casa de sus papás.
La realidad es que ni después de la boda sacas la casa de tus suegros del corazón, de la memoria y de la mente de tu mujer.
No es queja. No es malo, no es bueno, parece trabalenguas pero no lo es, simplemente sucede como un estornudo. Shit happens.

2 comentarios:

Lupita V: dijo...

los papas siempre y serán la mera onda.....

Verónica dijo...

Cuando estás enamorada quieres y piensas que lo único que deseas es estar con esa persona, que nunca te vas a arrepentir de salirte de la casa de tus padres.
No tiene que ser un error, pero si te das cuenta que los papás son los papás y por más que te caiga bien tu pareja, lo ames y te haga la mujer más feliz del mundo, pues de pronto tienes ganas de que alguien te haga de comer, que te apapachen y pregunten como te fue en la semana, que es por lo regular lo que hace una mujer con los maridos.

Los fines me fascina ir con mi mamá, visitarla, platicar, jugar scrabble y mi marido no puede sacarme de ahí hasta las 8:00 de la noche y eso porque nos ganan estacionamiento en el depa.

Ni modo..es una situación que va de generaciones en generaciones.

Hola!!...me gustó mucho tu blog, es muy interesante tu vida...

te mando un saludo desde Matamoros, Tamps