viernes, 8 de mayo de 2009

Tesis

A Dios;
A mis padres, el sr. Eugenio Guzmán Campuzano
y la sra. Irene Lombard de Guzmán,
por su apoyo y cariño manifestado en todo momento;
A mi hermana Irene;
A mis amigos, los de antes y los de ahora;
A los pasillos de la UdeM y a la gente que desfiló por ellos entre 1991 y 1995...


Éstos que ustedes leen arriba son los renglones de agradecimiento que aparecen en la primera página de mi tesis universitaria, con la cual me gradué de Licenciado en Ciencias de la Información y Comunicación el 13 de diciembre de 1995.

La dedicatoria me sigue pareciendo oportuna más de 13 años después porque:

-Dios es un estado mental al que me gusta regresar, sobre todo desde que soy papá.

-Admiro a mis papás por íntegros y porque han mantenido distancia con sus hijos en las buenas y cercanía en las malas.

-Irene, mi hermana, es una persona que estoy conociendo mucho después de que compartimos la infancia y el techo. Su vida es como para inspirar a Woody Allen o minimizar a Phoebe, la de Friends.

-Mis amigos, los de antes y los de ahora, son presencias indispensables como lo son las canciones melancólicas en las películas de Jim Jarmusch. Para ellos he reservado el lado más luminoso del alma, pero también poseen mis ridículos voluntarios e involuntarios más infames con los que pueden reírse hasta que quieran.

Pero hoy me quiero enfocar más en el agradecimiento que di en mi tesis a los pasillos de la UdeM y a toda esa gente que desfiló por ellos entre 1991 y 1995, período de mi vida al que llamo Viejo Orden.

Me refiero a toda la bola de estudiantes y maestros desconocidos-conocidos que de manera inconsciente crearon una atmósfera que todavía hasta hoy me define. Yo no sería el mismo sin ellos. Yo no hubiera podido estudiar como lo hacen los aristócratas o como lo hicieron los miembros de Timbiriche (según ellos), es decir, un maestro y un alumno encerrados en un cuarto con eco repasando las tablas. No, qué hüeva, eso sería como ahora con la influenza vimos el fútbol sin público en el estadio, llanero de plano, hueco, sin pasión, gris.

Yo fui transformado por la gente que vi y con la que conviví en la universidad, los foráneos a los que me adapté, los greñudos con los que me junté, las de lentes-las pasadas de moda-las nerds que me recibieron en su casa para explicarme materias incómodas, los maestros, los apareamientos de pupitre, los ligues del receso, los cigarros fumados a última hora, los jeans que ensucié tirándome por horas en el suelo para ver pasar a mis contemporáneas embarradas en sus pantiblusas.

Ellos y ellas fueron extras, secundarios y principales en el set donde se desarrollaron los años en los que me sentí más pegado a mi centro aunque también más confundido por la periferia. Ser estudiante es dirigirse al MÁS mientras que madurar es enfilarse al MENOS. Crecer es menos sal, menos cerveza, menos ruido por favor, menos sexo, menos novedad, menos tiempo para ensuciar los jeans. Menos jeans.

Recuerdo siempre las palabras que una mañana nos soltó el maestro de Política, Horacio Guajardo, quien tiene la voz ideal para narrar cuentos como el de Los Tres Cochinitos. El viejo dijo: "A uno se le llenan los ojos de lágrimas cuando recuerda sus años en la universidad".

Y sí.

Los pragmáticos, -tan aguafiestas ellos-, acostumbran tirar mala vibra a la gente que hace su vida en torno a una universidad, principalmente a los maestros, porque argumentan que quienes se niegan a abandonar el campus temen entrar "al mundo real".

Bajo esa óptica, hay ciudadanos "valientes" que agarran al mundo real por los cuernos y por otro lado hay ciudadanos "zacatones" que perpetuan el hakuna matata protegidos por un pizarrón. Los primeros miran a la universidad como una burbuja de idealismo (que sí lo es, en parte) sobre todo en este país (¿mundo?) que devalúa la persecución del conocimiento porque la prioridad es hacerse rico vendiendo lo que haya que vender. La universidad, entonces, queda reducida al qué padre, pero qué inútil. Los años maravillosos no sirven pa' nada, pues.

Sinceramente no recuerdo qué tantas cosas intentaron enseñarme en la UdeM, ni siquiera puedo detallar de memoria los principios básicos de M. McLuhan. Pero les aseguro que he llegado a conocerme mejor cuando analizo lo que en esa época absorbí de la gente en los salones, los pasillos, los auditorios y hasta en su espantosa cafetería.

Estoy seguro que disfruté más de la gente que de los libros, por eso me parece justo haber agradecido en mi tesis a todas las personas, conocidas o no, que transitaron conmigo los pasillos del Viejo Orden. Algún día voy a regresar a la universidad, ya sea como maestro o como alumno.

VIERNES MUSICAL.- Ya que hablamos del Viejo Orden, hay que escuchar un poco de caos bien hecho a cargo de New Order. La canción es "Ceremony", original de Joy Division. Buen fin.

16 comentarios:

Cabrón Insensible dijo...

Con que hermana, eh? jaja

anonima fiel dijo...

ya hacia falta un post como este.

¿te graduaste en 1995??? ¡eres un señor!!!!

=)
ntc

la burbuja de yol dijo...

Que padre desglosar de una dedicatoria de hace 13 años tan sencilla pero a la vez tan compleja, los años en los que se formo quieras o no parte de tu persona.

(las pantiblusas, jajaja como olvidarlas)

un abrazote y buen fin amigo!!


p.d.la "anonima fiel" ha de tener como 15 años

Dr.Muerte dijo...

jaja pinche anciano Xd.

La neta yo si soy morro, apenas voy para la universidad :)

Saludos.

NTQVCA dijo...

¡Pantiblusas!, neta que por eso me gusta pasar por estos lares.

Angélica Meza dijo...

Basicamente, es el orden de agradecimiento de todas las tesis, y a mi me choca, mucha gente me confronto al no haber dedicado en ese orden, mis padres lloraron por no haberles dedicado la tesis, una amiga dijo que por que no le agradecía a la UNAM mi formación, etc.

En lo personal, ya cuando pones tanto agradecimiento (hay quien le agradece al perro) croe pierde el sentido.
La mia sólo dice dos líneas:
"A Manuel, por su ciega fe e interminable amor.
Gracias Berumen (tutor) no sólo por ser un excelente profesor sino un gran amigo"
Angie

Y la de Maestría es sólo para Mayté, por haberla hecho juntas
Besos

Alice dijo...

he escuchado mucho eso del miedo al mundo real... pero por lo que veo me ha valido porque a mi me encanta la universidad y la academia y si por mi fuera aqui le seguiria!

Alice dijo...

p.d. las pantiblusas han vuelto!!!!

Manuel A. Bautista González dijo...

Diablos! Al leerte me dan ganas de volver a escribir un blog. ¡Pinche Eugenio, escribes con madre!

Mónica Gutiérrez dijo...

Al maestro Guajardo le encantaría saber que lo estás citando.
Los maestros no sólo están en la Universidad, están en todos lados. Bien por tu deseo de regresar algún día, aunque no garantizo que no sea mejor quedarse con ese saborcito que uno percibe cuando hablas de tus años en la UDEM.

Kózmica dijo...

Hiciste que regresara y extrañara la universidad, tiempos aquellos.

Y bien dices, uno ni se acuerda a ciencia cierta de lo vivido en los aulas, de las voces de los maestros o lo que nos decían, pero que claro tenemos los momentos que pasamos con los compañeros, con cada frase que nos dijeron o el chiste que nos contaron.

Eso era lo padre de la escuela y nomás por eso me dan ganas de volver a estudiar :)

Lau dijo...

que padre post E! me regresaste a mis epocas universitarias y a esas caminatas por filosofia y letras :D que ganas de nunca haber salido de ahi!

Romina Power dijo...

Escribes bien bonito y aunque ya te tenía linkeado me autonombro oficialmente tu fan.

Se de la nostalgia a la que te refieres, es ¿increible? cómo una época estudiantil te puede definir de tal modo, cómo las cosas y el entorno dejan tanto de sí en uno mismo.

Hay mucho más que podría decir pero nunca acabaría, saludos.

MLD dijo...

FLACO , HOY COMO DE COSTUMBRE COINCIDO CONTIGO.....ES LA UNIVERSIDAD , LA MEJOR EPOCA DE MI VIDA. SI LA JODOMES MARCO CIERTAS BUENAS ONDAS PERO LA MANERA DE VIVIR LA UNIVERSIDAD FUE DIFERENTE, TODAVIA ME ACUERDO EL DIA QUE RECIBI EL TITULO , CREEMELO, SENTI EN ESE MOMENTO QUE ME ESTABAN DANDO UNA CARTA DE EXPULSION A UN LUGAR DE DONDE NO QUERIA SALIR...AHORITA RCUERDO Y CREO QUE FUE UNA EPOCA DE BASTANTE EQUILIBRIO EN MI VIDA..BUENA VIBRA EN EL ESTUDIO(ESTUPIDO!!!),BUEN ROCK AND ROLL,MUCHO CARINO, NO MUCHO STRESS, SU VACACION,SU MANZANA Y SU MAROMA!!!!

Ale dijo...

No me acuerdo qué dice la dedicatoria de mi tesis y hasta que te leí me puse a pensar si seguiré pensando lo mismo que cuando la redacté... lástima no tenerla a mano para leerla, pero espero que cuando lo haga me siga pareciendo igual de oportuna de lo que a te te parece la tuya.

Saludos!

ontobelli dijo...

Que buena época es la prepa y la universidad.

"El medio es el mensaje". XD lo recuerdo porque ayudé a un amigo a hacer su tesis.

Yo creo que es muy diferente un académico a un pragmático. No es ni mejor, ni peor uno sobre el otro, simplemente son dos formas de ver y entender el mundo y ambos son necesarios y complementarios.

Saludos.