miércoles, 25 de febrero de 2009

Tápate bien

El amor tiene maneras muy incómodas de manifestarse. Besar es cómodo, pero levantarte a las cuatro y media de la mañana a tapar a tu hijo es una calamidad. Te das cuenta que amas a tus hijos cuando no soportas la idea de que puedan tener frío en medio de la noche. Claro, ir a taparlos también representa un poco de amor propio pues con ello evitas que la linda criatura se enferme y colapse el balance hogareño que tienes sostenido con plastilina.

Les cuento:

Ya era hoy, pero era de madrugada cuando decidí taparme porque sentí frío. Estaba muy bien acomodado, abrazado a la almohada, medio despierto pero con toda la intención de arrojarme otra vez hacia el tobogán de los sueños, iba de pechito. Pero, antes de volver a dormirme, me amenazó una culpa enorme -tan grande como la piedra en forma de esfera que persigue a Indiana Jones- de pensar que Mateo podría sentir el mismo frío que yo sentía. Aquí no funciona eso del ¿voy o no voy?, siempre hay que ir.

Ser papá es como ser jardinero izquierdo de beisbol, tienes que ir por todas las bolas, las elevadas, las rolas, los faules y también los jonrones; tienes que ir por todos los batazos pues hay que cachar la mayor cantidad de pelotas, tu tarea es evitar todos los hits que puedas (menos el Hit de Uva, gran refresco).

Así que fui. Me puse de pie como pude, no fue nada fácil pues Morfeo me tenía agarrado de cucharita. Caminé como ampollado, mis pupilas se iban ajustando a la oscuridad del pasillo hasta que entré al cuarto de Mateo. Me lo encontré hecho bolita como cochinilla en pánico. Boca abajo, empinado, con las extremidades buscando su centro, con el cachete adherido a la sábana y los labios Jolie abiertos en posición escopeta. Era una hermosa postal de un niño con frío. Coloqué la cobija encima de él y se convirtió así en el niño-montículo. Misión cumplida, pensé, estrellita en la frente, qué buen papá soy y todo eso.

Cuando regresé a la cama advertí que en mi lugar se estaba inaugurando uno de los insomnios más largos del invierno. Ya no pude dormir, parece que Morfeo prefirió ir a hacerle cosquillas a la Maga. Me dediqué el resto de la noche capoteando los ronquidos de Ramona y me puse a pensar en el frío, en su amenaza. Recordé que mi abuela, todavía antes de morir, nos llamaba la atención si nos veía caminando descalzos. Pensé en Yuyo que se sorprende hasta la molestia si me ve en manga corta cuando entran los frescos de otoño. Recordé a Irene que cuando me recibe en su casa me pregunta toda mortificada si no tengo frío antes de darme un beso.

El frío, el frío, el frío; siempre el frío.

Los papás dedicamos toda nuestra vida a espantarles el frío a nuestros hijos. Taparlos en la madrugada es una manifestación muy incómoda del amor que sentimos por ellos. De cualquier manera, el amor no es cómodo.

19 comentarios:

Ek dijo...

Curioso, nunca pense que los hombres -algunos- sufrieran de ese tipo de amores.

Ek dijo...

Curioso, nunca pense que los hombres -algunos- sufrieran de ese tipo de amores.

Lupita V dijo...

es el momento donde una voz interior te dice "tus hijos estan indefensos"
y apesar del frio ahi vamos a arroparlos y demostrar con ese gesto, nuestro amor infinito hacia los hijos.
Es el real amor, porque no esperas que la contraparte te agradezca ese gesto.

Cabrón Insensible dijo...

Jaja no he pasado por eso pero siento que te entiendo perfectamente, creo que estoy madurando =P.

Pd. Ya te vi con la gente bonita del recolectivo jaja.

Anónimo dijo...

Mateo tiene suerte de tenerte como papà y tu tienes màs suerte de tenerlo por hijo... saludos!Monserrat

Lupita V dijo...

Ya es famoso el E!!!

David dijo...

"El amor no es cómodo". Qué verdad tan incómoda.

Angélica Meza dijo...

Tienes toda la razón, y a veces pasan cosas peores, yo cuando siendo frio despierto, y voy al cuarto de Mayte, que tambien siempre te medio matas por no ver bien del todo, y la miro dormir, placidamente, tapada, pero por si acaso le agrago una cobija y vuelvo a mi recamara; si el sueño se fue (eso es super triste), bajo al estudio, ma hago un té (ahora soy adicta a las infusiones), y me doy cuenta que pese a prqueñeces soy inmensamente feliz por tener a mi familia a mi lado, descansando, sonrio, doy un sorbo y poco a poco se calienta mi cuerpo y reencuentro el sueño, auqnue sea por unas pequeños instantes antes de prepararla para ir al colegio
Besos al Matero, la Maga y a ti (claro esta)

Angélica Meza dijo...

Tienes toda la razón, y a veces pasan cosas peores, yo cuando siendo frio despierto, y voy al cuarto de Mayte, que tambien siempre te medio matas por no ver bien del todo, y la miro dormir, placidamente, tapada, pero por si acaso le agrago una cobija y vuelvo a mi recamara; si el sueño se fue (eso es super triste), bajo al estudio, ma hago un té (ahora soy adicta a las infusiones), y me doy cuenta que pese a prqueñeces soy inmensamente feliz por tener a mi familia a mi lado, descansando, sonrio, doy un sorbo y poco a poco se calienta mi cuerpo y reencuentro el sueño, auqnue sea por unas pequeños instantes antes de prepararla para ir al colegio
Besos al Matero, la Maga y a ti (claro esta)

Alice dijo...

tengo la impresion de que es algo muy mexicano el cuidarse y cuidar a los ninos del frio... cosa que no he visto en otros lugares que son frios de verdad...

pero bueno, el caso es que eres buen padre! (palmadita en la espalda)

Lourdes dijo...

E, hace unos dias cuando iba llegando casi a la casa me di cuenta de que tenia los guantes de Christian en mi bolsa, se me olvido dejarlos en su kinder y como aqui aunque haga mil frio (-4c, -7c)los sacan a jugar me entro el remordimiento horrible, y pues si, ni modo me regrese con el frio que me llegaba a los huesos pero tranquila porque mi chiquito no iba a tener frio mas tarde al salir.
cositas Mateo, esta cuero!
saludos,

NTQVCA dijo...

Pero cuando Mateo sea grande y se acuerde de como su papá llegaba a taparlo, le va a dar mucha alegría y melancolía y va a extrañar que pase eso y y y y...¡extraño a mi papá!

Adrián dijo...

y cuando le llegue la edad no de taparse... sino de ponerse un tapón

Lau dijo...

estoy segura de que eres un excelente papá :)

MLD dijo...

LO UNICO QUE DISFRUTO DE VELANTARME A CHECAR ESA ONDA ES EL ANSIERILDO QUE PROVOCAN.......POR CIERTO VI AL MATEWAS,CADA DIA MAS CAGADO EL WEY.........ESA ONDA DE LA PREGUNTADA DEL FRIO DE LOS PARIENTES ES UNA CLARA GALLETITA O UN SAVIGNOLE

Ontobelli کτγℓع dijo...

Es mucho más difícil de lo que parece. Porque el peor daño que se le puede hacer a un hijo es sobreprotegerlo. Eso lo daña para toda la vida.

No es el trabajo de los padres evitarles las caídas, sino solo ser un apoyo. Saber que se van a caer muchas veces y que uno tiene que aceptarlo y no intervenir es difícil.

Encontrar el punto que separa la protección de la sobreprotección es complicado.

Saludos.

BRENDA dijo...

... y cuando son dos amores, y tienes que taparlos a ambos, ahi es doble la fuerza que te avienta de la cama para taparlos y en lo que tapo a uno, la otra ya se destapó en automático, jojojo.
Saludos, me gusta tu blog

Asgard dijo...

el amor por los hijos es algo que siempre existe aun con la distancia

Antonio dijo...

Pasar frío por un hijo es sólo el comienzo, jaja.

Saludos