lunes, 8 de diciembre de 2008

Licuadora Fest

Los baños automáticos nos exentan del contacto con restos fecales ajenos, pero nos someten al capricho de los inodoros y los lavabos con reflujo. Sentado en un escusado del aeropuerto de Houston me doy cuenta que un sensor activa el flush al menor movimiento, es decir, que todavía no termino de hacer lo que allí se hace y el agua allá abajo se convierte en un alka-seltzer de mierda. Las nalgas me quedan como óleo impresionista. Me limpio y me limpio. Más tarde intento lavarme las manos, pero a los tres lavabos no les pega la gana abastecerme de agua, acuesto los dedos, les paso la muñeca y arrimo un poco los antebrazos pero el agua sale cuando se le hincha, así que tengo que quitarme el jabón con ese papel café con el que envuelven las tortas de pierna en Torreón.

Vuelo a Londres en la hilera 33. Está vacía, hay tres asientos sólo para mí y me acuesto como si fuera un feto de 35 años. No duermo casi nada. A ratos abro el libro blanco que Yuyo me prestó y que detalla la historia de Sudáfrica. Interesantísimo. El mismo recelo xenofóbico que ahí leo se encarna nueve horas después en la anatomía de un viejo oficial de migración que no puede creer que yo he atravesado el atlántico para tener una entrevista de sólo 20 minutos con Clive Owen.
- ¿Qué tiene de interesante él para los mexicanos?, me cuestiona el anciano uniformado.
Yo quiero contestarle que el gran mérito del actor es haber husmeado la vulva de Natalie Portman en la película Closer y que eso ya es argumento suficiente para que TIME lo proclame el Hombre del Siglo, pero sólo justifico mi presencia en el país de la Reina diciendo que Owen es un actor rily faimos in mai contri. El oficial sella mi pasaporte sin fiesta ni sonrisa.

Noto que todavía las manos me huelen a jabón made in Houston cuando a mi lado se sienta un hombre en el metro. Es gay por dentro y por fuera, y es mexicano. Rápidamente sale del closet y me dice que su novio escapó a Londres como "refugiado" porque es el director de un documental acerca de las Muertas de Juárez que a ciertos políticos-narcos no agradó. Tenemos 11 estaciones para platicar del clima y de otras cosas; realmente es simpático. Me cuenta de sus viajes y que el resto de diciembre estará en India con su garrote, pero que él lo que quiere es descansar. De pronto suelta una pregunta: ¿Sabías que en los hoteles de China el sexto piso es como un congal que ofrece putas a los huéspedes?. No sabía, le digo. Antes de despedirse me invita a visitar un día su galería de arte en el DF, yo le doy mi tarjeta y se baja la loca.

Son apenas las 7 de la mañana y obviamente mi habitación no está lista. Intento dormir en el lobby pero no resulta. Cinco horas después me acuesto en una cama llena de almohadas y sueño con nada; pronto me despierta un mensaje en el celular: es la Maga que me avisa que su abuelo materno acaba de morir. Me pongo triste, pero no alcanzo a distinguir el génesis de mi tristeza: ¿es el frío, es la muerte, es la distancia, es el papi-mami, es la pinche hambre que traigo o es que en Londres oscurece a las 3 y media de la tarde? No sé. Bajo a comer, me empaco una crema de tomate y una suprema de pollo en salsa de chocolate. Salgo a caminar. Toda la Carnaby Street está llena de enormes monos de nieve flotantes, le gente voltea pa' arriba y les toma fotos a estos gordos blancos con nariz de zanahoria. Una joven de lentes se mete a una de esas míticas cabinas rojas de teléfono y desde adentro pone cara de mensa para que su novio la retrate. Hay unos jeans en Diesel que me gustan, pero son más caros que el silencio de O.J. Simpson.

Entro a una galería de arte en donde exponen fotos, pinturas y collages con el tema de la guerra promovida por Bush. Hay una foto que me atrapa, en ella aparece Tony Blair parado frente a un pozo petrolero en llamas, en Iraq. Se ve al ex Primer Ministro cagado de risa mientras se toma una foto él mismo desde su celular, angulada de tal manera que detrás de su espalda sale el humo negro y las llamas rojas. Es como la foto de un asesino divertido junto al cadáver de su víctima, o como la de un niño cínico retratándose a lado del jarrón que acaba de quebrarle a su madre. La imagen cuesta 2, 700 libras.

Minutos después hablo con la Maga que me cuenta lo que pasó con su abuelo. Le digo que Mateo enloquecería con los aparadores navideños de las tiendas, compartimos besos de mensajería y nos decimos adiós; cuelgo para sentarme a ver una película protagonizada por el actor que entrevistaré al día siguiente. Dos horas más tarde devoro en la cama de mi habitación una chis burger y hartas papas fritas. Noto que no traje pijama y que debo dormir en canelos, me fajo la camiseta adentro del boxer y traigo los calcetines casi a la rodilla. Paso por un espejo de cuerpo entero que se encarga de avisarme lo ridículo que me veo. Me acuesto y me quedo dormido sin cepillarme los dientes: todavía los baños automáticos no le lavan la boca a los huevones. Antes de perder la razón me doy cuenta que el día entero no he pensado en nada importante y que he andado liviano, como la pluma de Forrest Gump.

Me despierto tosiendo y con el cuerpo cortado, creo que tengo fiebre. Desayuno sin hambre mientras la comida no me sabe. Poco después de las 3 de la tarde salgo de la habitación 110 del Soho Hotel con la única certidumbre hasta el momento: Clive Owen es un tipazo que se carcajea de sus chistes ¡y de los míos!.

8 comentarios:

lupita V dijo...

"rily faimos in mai contri".
jajajajajajajajajajajajja

Ay Eugenio, lo que te pasa a ti, no le pasa a nadie....
pero reconocelo, es tu buena estrella.
esos viajes a extranjia donde entrevistas a los retihartos famosos y nosotros esperando tu reseña en el magazzine dominical

saludos!

Anónimo dijo...

jajaja que risa con el papi-mami, muy comun cuando estas solo y rete lejos....

me encanto el post!

Anónimo dijo...

Primero q nada, el pesame para tu esposa.

Luego cambiando un poco de tema, Muero de la risa con este post. Rily faimos in mai contri jajaja

a ver si no le pegaste lo que traias al guapo de Owen

saludos,
L

Ontobelli کτγℓع dijo...

Buen relato. Pero yo ni se quien es Clive Owen. Lo que no me quita el sueño, pero creo que me estoy perdiendo de algo porque tampoco conozco a Natalie Portman. jajaja

Ontobelli کτγℓع dijo...

Ni se te ocurra regresar en un avión del gobierno mexicano. Ya se cayó otro. Es más seguro remar hasta Tampico.

Antonio dijo...

Muy bueno. Mañana lo releo con más tiempo.

"rily faimos in mai contri". Buenísimo.

Saludos.
A.

NTQVCA dijo...

¡Que!!!, Clive Owen!!!!, Dios!, tenía tantas cosas por comentar de todo lo que leí y con esas ultimas líneas olvide todo!

Mr. Ñets dijo...

El regreso desde Londres fue un calambre sostenido. Llegué peor de enfermo.

Me alivia que me dejen comentarios y que me lean. En serio se agradece.

Bienvenidos(as) los(as) nuevos(as).

¡Saludos!