jueves, 18 de diciembre de 2008

Barras y música


Maldito sea Don Gato y su Pandilla, qué huevón era el Capitán Cavernícola y qué poca madre la de los Picapiedra, en serio.
En los años ochenta todos estos personajes no empezaban a chambear en la tele hasta después del mediodía. Tragándome en el desayuno una bacinica llena de chocokrispis, mis manos de niño abrían el sucio papel del periódico para consultar la programación del canal 6 (5, para los chilangos) e inmediatamente me daba cuenta que las caricaturas no daban función en la mañana. Mira qué chulada, Azcárraga.

Mientras en el chafísimo canal local estaba la misma señora gangosa preparando una receta tan gourmet como la de los huaraches planchados en salsa de chile ancho, allá, en el canal supuestamente destinado a divertir a la infantería (niños, niñas) no había nada programado más que BARRAS Y MÚSICA. Así decía en el periódico, "Barras y Música", ¿qué chingados era eso? Muy sencillo, tú le ponías en el canal y en el monitor sólo aparecían las barras de colores que arriba muestro acompañadas de lastimosa y tortuosa música de Ray Conniff.

Y es que la televisión 24 horas era una locura impensable en aquellos años. Ni siquiera a esas horas había infomerciales (que a veces son más entretenidos que los programas). Sepan ustedes que yo era un niño asmático que durante estas fechas de alergias y cambios climáticos la bruja me chupaba y me quitaba toda brisa de aire a la redonda. Cuando amanecía yo muy planchado mi papá, Yuyo, dejaba que me quedara en casa para andar por ahí respirando como un Darth Vader ñango y ojeroso.

Pero eran mañanas muy largas sin caricaturas. Entonces me la pasaba viendo a Leonor "alzando la casa" y a Doña Irene hablando por teléfono con cada una de las mujeres apuntadas en su directorio, de la A a la Z. Mi mamá empezaba la conversación telefónica con su comadre Armida y terminaba con la Sra. Zamora; en el ínter despachaba a sus hermanas, a las amigas, a las de aquí y a las de Durango, a las de la iglesia y a las del bingo. Siempre colgaba apurada explicando que ya tenía que hacer la comida, pero nomás ponía el auricular en los brazos del teléfono cuando éste sonaba de nuevo. Poco antes de la llegada de mi papá, se ponía en chinga a preparar un picadillo en salsa roja, fréjoles y arroz. Todo a última hora, antes de que Yuyo llegara con la bata de doctor sudada en la espalda y con cara de haber padecido el -ya desde entonces- espantoso tráfico de la avenida Gonzalitos.

Sin caricaturas las mañanas eran muy largas y aburridas como ya les dije. Con el asma no podía hacer un esfuerzo breve sin ahogarme, por eso me ponía frente a la tele esperando a que se terminaran las barras y la música y a que Mandibulín y el Tío Gamboín se personaran. Me encantaría mentir y contarles que pasaba aquellas horas de espera leyendo un libro de cuentos, pero más flojos que mis bronquios fueron mis ojos que nomás veían letras en fila eran envueltos en un sopor mayúsculo. Desarrollé el gusto por la lectura muchos años después, cuando un alguien muy importante me recomendó entrar en la Rayuela de Cortázar.

En aquellos años asmáticos si llegaba yo a tomar un objeto empastado eran las revistas Vanidades que coleccionaba Irene y en las que había muchas chichis y muchas petacas para comentar con Manuela en la sobremesa. Ya les he platicado que yo nací dos veces, la primera en 1973 y la segunda años más tarde, el día que vi un anuncio impreso del Cross Your Heart de Playtex, aquél brasier que les daba a las tetas un aspecto picudo, como de chopo, parecido al estilo que Madonna usó en la gira Blond Ambition bajo el diseño de Jean Paul Gaultier...

...Hago una pausa después de escribir este rollote que se acaban de merendar. ¡¿Qué escribí?!...

Si blogger se anima, me gustaría inscribir esto en la categoría de el Mejor Post que No Dice Nada en la ceremonia del 2008. La verdad, yo tenía ganas de comunicarles que en estas fechas prenavideñas ando con la mente muy en la onda de Barras y Música. Ando como que ido, pensativo, bloqueado, pero no deprimido, o mejor dicho: No sintonizo ni una señal. Sólo quiero vacaciones sin asma. Otra vez mis ideas andan caminando como gallinas orgánicas que no conocen corral, cada una jala pa' su lado. No creo que esto sea malo. Lo único que puede pasar es que ustedes cambien de canal (de blog) y se salgan de aquí con la sensación de haber devorado un bistec sin sal. Creo que estoy cansado de trabajar. Eso creo, pero no me crean.

Hago un recorrido por los blogs que me gusta leer e imagino que sus autores andan igual, pues pocos siguen publicando cosas decentes. Ni modo amigos, éste es uno de esos posts chocantes en los que un servidor intenta justificar que no tiene nada que escribir. Puras barras y música.

9 comentarios:

Angélica Meza dijo...

jajaja
Me gusto tu tono ironico y desbalagado. Sabes, yo tambien soy alergica. El otro día en el hospital, a la espera de consulta con varios niños, pues es una enfermedad que inicia en la infancia, comentaba la mamá de una niña lo dificil que era la vida para la pequeña, yo que lo vivo en carne viva pues me extendi en la charla, que si, la simple azucar de los churos me lastima la garganta pero me encantan los chuuros azucarados y crujientes, asi q de vez en cuanto como alguna e inmediatamente despues bebo grandez cantidades de agua caliente para distraer a mi garganta, etc; le señale a la niña las opciones para poder comer de vez en cuanto un chocolate.
La mamá de la niña decía, que como no puede jugar como las demás de su edad, le ha dado por escribi, si, la niña asmatica quiere ser escritora, me rei al escucharlo y despues pase a consulta.
Los días con barras son melancolicos, pues aunque el año acaba el 31, ya nada se mueve, ya toda la gente esta esperando el tramite, la cena, etc, y estoy aburrida y melancolica pero bueno, hagamos menos tediosa la espera.
Besos
Pasa si puedes por mi blog, y claro, vota por mi post (jajaj)

Angélica Meza dijo...

erratas:
1. churos
2. grandes
3. trámite

Es que luego dicen que no se escribir, y pos tienen razon.

Ontobelli کτγℓع dijo...

Huy yo creo que nos regresaste a todos a la infancia. Tengo varios recuerdos pero no puedo ubicarlos bien en el tiempo. Esas barras creo que empezaban a las 2 ó 3 en canal 5 en el DF (el canal para niños y jovenes). El canal estrella siempre fue el 2, ese tenía programación matutina para mujeres fodongas que dizque trabajaban de amas de casa pero que realidad tenían muchas horas libres para ver tele. xD

Creo que en la mañana ponían series supuestamente educativas en el canal 11, y eso era lo mejor de la programación a esa hora. En realidad había unos muy buenos.

Y a veces, pero no tengo claro si solo fue por épocas ponían caricaturas clásicas en la mañana: Don Gato, Picapiedra, Lindo Pulgoso, Félix el gato, y muchas más.

Yo me aburrí de tantos comerciales y deje de ver TV hace muchos años.

Srta. Pelo dijo...

Yo no creo que esto sea como un bistec sin sal. Y ya no me acordaba de las barras, qué bonitas son.

Aunque la verdad sí hay algo así como crisis bloggera. Antes nunca me pasaba, pero ahora me da hueva escribir en mi blog. No sé si es que no tenga nada que decir o no sepa cómo decirlo o no me interesa decir nada.

Saludos :)

Silvi Rivoira dijo...

Mi blog es tan malo como mis comentarios.No puedo justificar que es por cansancio de fin de año ...no hay nada que justifique mi blog.
Lo mio no se trata de "un" posteo sin contenido sino de un "blog" sin contenido.Es tan malo ,tan malo que por falta de merito ni el premio al peor blog ganaria.
Sin embargo sigo poniendole cosas Es como la barras y los dibujito aunque sean insulsos uno le termina teniendo cariño.

No cuentes con mi voto.

Silvi

Teli dijo...

sí... yo escribo y borro, escribo y borro y publico y borro. Ni barras ni música.

jejeje empezaba con armida y terminaba con la sra. zamora. Igual que mi abuelita

NTQVCA dijo...

Tú puedes pensar que este post no trato de nada, mientras tanto, en lo que mis ojilos leian, mi mente se iba como tus gallinas, corrian de una lado a otro, iban y regresaban recordando las barras , Ray Connif, Don Gato, y hasta las mañanas corriendo en el patio con mis hermanos, mientras andaba paseando mi vasote de plastico con zucaritas.

Lupita V dijo...

que tiempos tan paikes, sin tantos pedengues.......
y ahora? chin, y ya me voy porque voy a envolver regalitos....

David dijo...

Jaja qué buen post! Pero aparte sí que dice algo: lo que padeció nuestra generación de provincia en la infancia: todos mis cuates vieron La Carabina de Ambrosio, Chiquilladas, Chispita y cosas así, y yo crecí viendo Imevisión con "La guía de cada día", y algo con Chepina Peralta. Lo mejor que tenía eran Los Dinoplatívolos, los Transformes y Candy.. sic!

Y sí, creo que a todos nos pasa eso de no tener qué decir, o no tener ganas de decir.