miércoles, 19 de agosto de 2009

Unplugged

El sábado besé a la Maga con la lengua y el paladar en medio de una polvareda escuchando a un grupo cuyo nombre no recuerdo pero que era dirigido por la vocalista peor vestida del continente. Horas más tarde escuchando a Fobia tocar "Dios Bendiga a Los Gusanos" me puse a pensar que sí, soy un asco para generar dinero, pero también soy muy hábil para disfrutar los momentos en los que no estoy trabajando.

No hace mucho escribí acerca de mis leves aspiraciones a escalar puestos en la empresa donde ayer cumplí 11 años como empleado y un lector me aventó la pedrada de ser un mediocre. Creo que la mediocridad tiene que ver con hacer a medias un trabajo que no te gusta, que no te inspira, del que hablas pestes y del cual no te puedes despegar por falta de huevos. Yo, en cambio, estoy seguro de hacer muy bien mi trabajo (ahora me acusarán de soberbio), y además me gusta tanto lo que hago que no me importa estar "estancado" en el organigrama empresarial un rato más.

Pero así como me gusta mucho mi trabajo, no me gusta trabajar de más. No soy de esos hombres que se llevan trabajo a la casa y menos a la sobremesa, no hablo todo el tiempo de mi profesión y todas mis tareas de oficina en la oficina se quedan. Lo único a lo que no me he acostumbrado es al uso de corbata la cual me arranco apenas salgo del edificio como si fuera una sanguijuela gigante que me ahorca.

Díganme mediocre cuando acepto que por ahora no pretendo llegar a ser el gerente de los gerentes. En serio, no me importa. En mi "defensa" puedo decir que estoy a punto de consolidar un sueño profesional al que le he estado sacando la vuelta desde que me gradué, pero del cual no pretendo abundar en este blog.

A los 36 años se me antoja más meterme a un slam polvoriento que asistir a una conferencia motivacional para descubrir "al pequeño gran empresario que todos llevamos dentro". Ahora como nunca me gusto acepto encanto como soy, y sé que los ejemplos de éxito o de fracaso que me llegan de afuera, afuera se quedan.

A estas alturas de los treintas sé también que una parte importante de mi felicidad proviene de tener los amigos que tengo, en particular de un grupo llamado Los Spocks. Ellos son gente que no anda comparando puestos ni salarios, gente que se arrima al fuego de un asador para hablar de tonterías e inteligencias, gente que regala abrazos cuando las cosas se ponen difíciles, gente que no presta dinero porque es muy bruta para cobrar/pagar deudas, pero que comparte las cervezas de su hielera.

Un fin de semana al año Los Spocks nos vamos a Puerto Aransas, Tx, con el sano objetivo de desprendernos de la rutina y de reencontrarnos con la simpleza y con la pendejés voluntaria tan devaluadas en esta ciudad que es cuna y cobijo de apariencias.
La única regla del viaje es que cada quien hace allá lo que se le pega la rechingada gana y que cada uno apolinga 100 dólares para cubrir gastos de gasolina, carretera, seguros, cerveza y comida.

Todo este rollazo egocentrista es para compartirles que mañana me voy al Spock Day (que de hecho se escribe Spoc Dei respetando la ortografía del Interlingua). Necesito urgentemente un paréntesis y por eso me largo a chapotear en el mar de texas, que no es el más hermoso del mundo, pero que ofrece el oleaje ideal para desconectarme un momento de todo, incluso de las actividades que más me gusta hacer, entre ellas mi trabajo.

Nos vemos por aquí el lunes.

MIÉRCOLES MUSICAL.- Si le pican aquí encontrarán una rola playera por excelencia.
(La chavilla que canta le cae muy bien a Los Spocks).

15 comentarios:

gabo dijo...

que envidia de la buena¡¡

ojala cuando regreses nos platiques de alguna anecdota de tu retiro con los cuates


saludos
escribes muy padre

NTQVCA dijo...

Disfrute si día y que le valga madres lo que digan los demás, mientras usted disfrute su vida como mejor le plazca.

la burbuja de yol dijo...

super de acuerdo en todo lo que dices Eugin. Yo creo que a nuestra edad importa mas la simpleza, disfrutar momentos, apapachar a los que queremos y no agobiarnos por escalar montañas.

me gusto mucho este post.

diviertete mucho y traime una piedra texana :D
un abrazo!

Julio C324r dijo...

NAh, yo no te envidio, los mochilazos a la playa todavía me parecen lo máximo.

Diviértete como pinche gnomo borracho.

Tabita dijo...

Yo siempre me pregunto, cuando tildan a alguien de mediocre por las razones que expones, si uno trabaja para vivir o vive para trabajar. Me quedo con la primera, y las gerencias las pueden hacer un rollito y guardarlas donde mejor quepan.

Que fortuna la nuestra que tenemos la costa más extensa en el Caribe a menos de media hora... este fin haré lo propio en las playas venezolanas y me tomaré una a tu salud. Feliz fin de semana playero.

Jigace dijo...

Excelente.! como megustaria que algunas personas que conozco leyeran tu texto para que asi aprendieran a decir menos tonterias y se dieran cuenta que para algunas personas lo importante son los momentos y situaciones no el dinero y pretensiones, porque al final del dia lo que seas como persona se transluce igual dentro de un saco de topps que de un armani...

Muy bien dicho! Que te la pases chingon en tu retiro...

Lau dijo...

Lei alguna vez que el exito es cuando hacemos lo que nos gusta y yo creo que eres muuuy exitoso y afortunado y se que tienes muchisimo talento... en estas epocas es mil veces mejor... es màs es incomparable e irreemplasable tener una mano amiga, hacer lo que nos gusta, tener salud, amor de los tuyos que el mejor puesto.... eso al final, vale madre... buen fin!!!

Kózmica dijo...

Muy lindo y sincero tu post.

Yo prefiero mil veces seguir en mi trabajo actual, tranquila y que me permite hacer otras actividades como viajar, que regresar a lo que hacía antes donde me pagaban mucho más dinero...

La mediocridad no se mide de la forma en que te lo dijeron, al menos a ti se te ve, te se siente feliz en cada post y digo, ¿quién no se queja de su chamba un día al año? no pasa nada

Que disfrutes tu viaje,olvídate del mundo, haz lo que te venga en gana, de eso se trata la vida, no?

BRENDA dijo...

Pues el hecho de que, por principio de cuentas, tengas esa linda familia, implica forzosamente un gran éxito.
Eso mismo me decían en mi etapa escolar, que debía sacar puro 10 en calificaciones, pero sabes? había compañeros algo flojones y ahora son exitosos, sea lo que sea que hagan. No creo que debamos dejarnos llevar por lo que nos exigen las "apariencias".
Sé feliz como lo eres hasta ahora.
Saludos!!

David dijo...

ENJOY

Cabrón Insensible dijo...

Pienso exactamente igual que tú acerca del trabajo, no importa que tenga el mejor empleo del mundo, el que más me guste, jamás viviré para él, hay muchas otras cosas que disfruto más, pásala chido.

Simple Poeta+ dijo...

Dios...deberías ser orador motivacional.....

Ontobelli کτγℓع dijo...

Quédate unos días y a lo mejor te toca el huracán. ;)

Pinkrobot dijo...

Siempre que entro a este blog encuentro puras palabras de sabiduría, pero sobre todo palabras de un hombre que se nota a leguas que es muy feliz.

Sr. Ñets el mundo necesita más gente como usted... al menos el mundo del bló

Ale dijo...

También creo que ser mediocre no es no querer subir en el escalafón de la empresa, sino hacer algo que ni siquiera te gusta y no hacer nada para cambiarlo.
¡Ah! Nada como salir de la rutina por un rato.
Un abrazote mi estimado.