miércoles, 4 de marzo de 2009

Los nenes con los nenes, las negras con las negras

Por fin terminé el librote que Yuyo me prestó acerca de la historia de Sudáfrica. Qué gran documento, se llama Un Arco Iris en la Noche, de Dominique Lapierre por si lo quieren leer. Nomás les recomiendo que no lo lean mientras hacen del vientre porque es tan pesado que a los 15 minutos de cargarlo se te duermen las muñecas, las corvas, la tibia y el peroné.

Es un buen libro por si ustedes quieren alardear de lo mucho que saben de Sudáfrica, país que estará de moda el año que entra cuando se celebre ahí el Mundial de Futbol. Imaginen que en medio de un juego aburrido, digamos Mozambique contra Honduras, ustedes podrán narrar a sus compañeros de barra los enredados trámites bélicos que tuvieron que suceder para que los blancos y los negros pudieran compartir en paz una tierra de ensueño.

La obra termina con la llegada al poder del Nobel de la Paz, Nelson Mandela, quien fue terrorista de joven, prisionero de adulto y presidente de anciano. Hay vidas que parecen no caber en una sola, Mandela es uno de esos casos.

Al final del libro viene un extracto de las 1, 700 leyes del Apartheid con las que los presidentes blancos anteriores a Mandela segregaron a millones de negros. Todas las prohibiciones son ridículas, pero me llamaron más la atención aquellas que pretendían eliminar cualquier contacto de fluidos entre la población blanca con la negra (sin albur).

A los señores en el poder les daba pánico que las jovencitas blancas se encamaran con los jóvenes negros (¿complejo de inferioridad racial por el tamaño del pene?) y que los ciudadanos blancos "respetables" se merendaran a las negras nalgonas porque ambos casos aumentaban la probabilidad de generar mestizos indeseables e impuros.

A continuación les paso una de las leyes del Apartheid para ver si me ayudan a entenderla:

"Un hombre no casado que, por evidencia por opinión general o por reputación, es una persona de raza blanca y que trata de mantener relaciones carnales con una mujer que no es, por evidencia, por opinión general o por reputación una persona de raza blanca, es culpable de una infracción punible con una pena de siete años de trabajos forzados. A menos que pueda demostrar a satisfacción de la corte, que tenía una razón válida para creer cuando fue cometida la infracción en causa que su pareja era por evidencia, por opinión general o por reputación, una persona blanca".
(?)

8 comentarios:

Lupita V dijo...

creo que en ocasiones les funcíonó el talco como al película aquella de angelitos negros...........
!!!!
De verdad que retrogrados esas gentes, aunque aqui en Mty no curtimos mal las baquetas con las descriminación por color.
Pero esa es otra historia....

Tabita dijo...

Por evidencia: se nota que te falta un chingo de playa
Por opinión general: todos están de acuerdo en que te falta un chingo de playa.
Por reputación: como nunca vas a la playa, en el pueblo se corre el rumor de que quizás podrías ser de esos que cuando se baja los calzoncillos ilumina todo a su alrededor...

La estupidez de la raza humana es sorprendente

kerubin@ dijo...

Mmhhh... qué cosas, según éstas antiguas leyes sudafricanas en Suiza soy negra por opinión general, en México solía ser blanca por reputación y en realidad no soy más que café con leche por evidencia.

C'est la viè!.

Saludos.

Asgard dijo...

mmm pero aplican la de si se ve como pato, actua como pato, y grazna como pato, ES UN PATO...!

NTQVCA dijo...

¿eh?

Ann dijo...

algo asi como:
tiene plumas de gallina, pico de gallina y cacarea como gallina.....pero no es gallina??
vaya estupidez, y pensar que en el siglo XXI eso aun sigue vigente en la mente de muchas personas y no solo ingleses en africa

ileana dijo...

mmmmm mmmmmm mmm !!

Antonio dijo...

El rollo de la hipocresía de las razas. Buen finde. Espero que Mateo se haya acostumbrado a la guardería.