viernes, 8 de noviembre de 2013

No es de cristal, pero sí es transparente

Mateo es un niño feliz, bromista, animalero y muy distraído. Le cuesta trabajo enfocarse cuando hace la tarea y por eso cada día la termina en tiempos extras. Todo el rato quiere jugar, invitar amiguitos, construir legos, andar en bici, subirse en el toro mecánico de mis piernas o recibir cosquillas. No es el más aventado de los niños, es precavido, en ocasiones tímido y hasta penoso. Se la pasa chiflando. A veces saluda y a veces no; igual se le van las cabras o puede fijarse en detalles minúsculos. Da cariño, pero nunca empalaga; tiene un precioso corazón, pero no es el niño altruista que la onu estaba esperando. Le gusta esconderse, que lo asustes, que lo cargues, que lo sorprendas. Te corrige si te equivocas, te taponea si lo ameritas. Cuando se frustra se le enrosca la boca. No le desea el mal a otros niños, no golpea, no agrede, no conspira. Mateo es un niño que se adapta a los cambios, que ha lidiado con su propia guerrilla, que ha digerido la "y" griega, y que va transitando en dos caminos paralelos que no se juntan. Mi hijo ha estado por arriba de las circunstancias sin que ello quiera decir que ha estado exento de sufrimiento. Todos los días pido a mi madrina, María, le conforte su corazón, que Ella entre en esos probables huecos de dolor que mi niño quizá todavía guarda y que lo ilumine para que sea cada vez más fuerte. Dicen que uno tiene que estar bien para que el entorno y los demás puedan estar bien. En mi caso, si veo que mi hijo está bien, yo me siento bien y me dirijo a lo mejor. Mateo no es un niño de cristal, pero sí es transparente.

4 comentarios:

susy canales dijo...

Maravilloso!!

Luna Olive Lettuce dijo...

Leer sobre Mateo hace que me den ganas de tener hijos :3

SpIcE dijo...

autentico amor del bueno

moly barajas dijo...

Cuando estaba apunto de tener a mi segundo hijo le pedí a Dios dos cosas que me ayudara a aceptarlo tal cual fuera y que me dejara amarlo tanto como amaba al primero, ya que no imaginaba pudiera querer más pues a mi Chaparro lo amaba con locura y pasión , ahora que veo a mi bebesito y siento palpitar mi corazón pienso quien diga que no se puede amar a dos al mismo tiempo miente.. Quien sabe tal vez algún día Mateo tenga un hermanito y espero sigas aquí para contárnoslo 😉