Mi amigo Regu y yo estábamos echando tecates de manga larga en el balcón de su departamento con la vista clavada en el ronroneo de la noche, cuando nos pusimos a reflexionar acerca de la transformación de nuestros gustos a través del tiempo.
Entre otras cosas, nos parecía cómico que ni uno de los dos hubiera comprado boleto para ir a ver a Korn, y en cambio disfrutáramos de la música clásica todos los días manejando en la hora pico.
En el ocaso de nuestros veintes nos habíamos forzado a cumplir con estúpida puntualidad el momificado estado mental que llaman "sentar cabeza", pero ahora, en la mitad de los treintas, se nos antojaba mucho aventarnos un slam en medio de mozalbetes de 17 años. Con alegría no manifiesta, mi amigo y yo concluimos que estábamos en una edad en la que nos entusiasmaban de igual forma las piezas "serias" de Vivaldi que el desmadre de Jonathan Davis.
Otro de mis amigos, "Fede, El perro Andaluz" definió este blog como el espacio en donde yo escribía de las cosas que no quería dejar atrás, mientras me iba adaptando a las cosas nuevas.
Tuvo razón.
A veces mi existencia se define frente a decenas de suavizantes para telas en el súper, lugar en el que me debato a muerte decidiendo entre comprar la fragancia Tango ofrecida por Downy, o llevar algo más sexy, como por ejemplo el Sensaciones de Suavitel. -Nota: Es cagante que tu mujer te mande al súper para tomar este tipo de decisiones, sobre todo cuando ella tiene gustos tan específicos que aún no han sido tropicalizados por los funcionarios de Walmart-.
Mi vida actual es tomar ese tipo de decisiones y padecer otras muchas situaciones igual de tediosas. Pero también vivo cosas muy emocionantes, detalles rutinarios, encuentros inspiradores, minutos planos y montañas rusas no solicitadas. Digamos que tengo de todo y por lo tanto me percibo equilibradamente neurótico como tú o el(la) que está a lado de ti.
Éste es el típico post aburrido en el que el autor explica que está a punto de cumplir años y se encuentra haciendo un balance de lo que fue y lo que será su vida a partir de sumar una velita al pastel.
No los voy a marear con análisis y reflexiones porque, para empezar, ni he tenido tiempo de ponderar cuáles de mis rencores, miedos, esperanzas, aspiraciones y mañas nutridas en los 35 voy a seguir manteniendo en los 36.
Sólo pasé para avisarles que este blog permanecerá cerrado cinco días porque el que aquí escribe se encuentra muy ocupado haciendo el ilusorio inventario de su vida. (No es cierto, me voy a ir a huevonear un rato, nada más).
La verdad absoluta es que cumplo años el próximo martes (día muy pinche) y pedí días de vacaciones para evitar que me canten las mañanitas en la oficina sin saber qué cara poner.
VIERNES MUSICAL.- La neta, qué buen bajo y qué buena batería. Y sí, qué bien baila(ba).
Faith can move mountains.
Hace 1 año


