miércoles, 14 de enero de 2015

Experimento diario

Si estas líneas las hubiera escrito ayer tratarían de derrota e insipidez, pero ya no me siento así, ahora mis líneas me describen gustoso, en paz, agradecido.

Así soy. Todos los días dejo que cualquier cantidad de factores afecten mi ánimo, le doy entrada a pensamientos y emociones sin límite como si lo mío fuera ser un tubo de ensayo en donde lo interesante consiste en descubrir las reacciones que tengo ante toda la bola de datos que incluyo, particularmente en mi mente, pero también en mi corazón.

En constante experimento emocional ando, con la desventaja de no encontrar otro conejillo de indias más que yo. El único boceto que echo a perder o que fortalezco es mi tiempo presente.

De lunes a martes doy un brinco emocional dramático que luego vuelve a mutar la mañana del miércoles, sólo para transformarse en otra cosa durante el jueves hasta que el viernes hace erupción un panorama opuesto. Sábado y domingo soy la versión más estable de mi experimento.

Permito que me afecten la lluvia, las obligaciones, las caras de los demás, la música del gimnasio, los sueños autoboicoteados o la distancia de mi BatiChica. Me modifican también el valioso tiempo de juegos con Mateo, las páginas del libro en turno, los mejores capítulos de Breaking Bad, unas buenas nalgas en la calle, el café, el chocolate, o los chocolates con café. Meto todo en una misma mochila. Y el resultado se hincha, me rebasa, me brota un chipote emocional al que le intento poner nombre: ando raro, nostálgico, festivo, huraño, melancólico, valemadrista, feliz, tranquilo, equis. El diagnóstico con el que más batallo es el "quién-sabe-cómo-me-siento".

¿Cómo estoy? es la segunda pregunta más difícil de contestar para mí. La número uno sigue siendo ¿Hacia dónde voy?, pero al menos ya resolví la de ¿Qué no quiero en la vida?

Mi estado de ánimo siempre es parcial, nunca definitivo. En el experimento de hoy, el resultado arroja que me encuentro en paz, agradecido, contento.

Mañana (o al rato) voy a ser otra persona.

7 comentarios:

Christian Romo gomez dijo...

Agradecido que sigas escribiendo y darle una rapida lectura aunque no comprension de todo lo que dices, sin embargo en ocaciones siento identificacion con tus palabras.

V dijo...

Lo mejor de todo este asunto, es que esa revoltura de sentimientos, es lo que te hace sentir vivo... Despertarte cada mañana y descubrir que te depara el día y ese experimento diario. Te mando un abrazo. Ese Breaking Bad es un vicio... :) en cual vas?
😘

Anónimo dijo...

La historia de mi vida.

-
Luis.

Anónimo dijo...

Yo yo yo quiero decir algo!! que tu experimento diario sea un DARTE, en todo lo que haces. Que si corres, corras bien chingon, que si ayudas, lo hagas con todas las ganas.... que te entregues a diario, como papá, como hijo, como amigo.... En mi muy humilde opinión Dios es amor, y hacer cada cosa con amor, meterle ese ingrediente, el CORAZÓN, mi estimado NO TE EQUIVOCAS, aunque las cosas no salgan siempre como uno quiere, te puedo asegurar una sola cosa.... cuando mires atrás, vas a sonreír :) Y cambiando de tema.... Comparto contigo Breaking Bad, pero ya viene la nueva temporada de GAMES OF THRONES en abril y ahí si mi queridisimo, usted va a amanecer con humor de adoptar un dragón!! siguele escribiendo....

Anónimo dijo...

Y ese es mi amigo Eugenio, una madeja de estados y pensamientos que te hacen único y especial. Ya hace falta un café, una plática de otro mundo, no crees?....café sin nombre.

moly barajas dijo...

Igual en otra vida fuiste mujer 🙈😜

Anónimo dijo...

Y hoy, cómo estás?