jueves, 29 de abril de 2010

Chiquitibum bombita

Mi papá usaba trajes de baño como los que usaba Andrés García, como speedo pero en versión short. Recuerdo verlo a unos cinco metros de la orilla de la alberca manoteando para ordenarme que ya me tirara al agua. -No le saques, no le saques-, me decía.

Sobrado de temor y al puro chilazo yo improvisaba un clavado de panza que me provocaba un dolor eléctrico que iba del esternón hasta los huevos. Lo más fregón de los clavados era experimentar ese violento cambio de superficies, del aire al agua, y notar que el ruido exterior se distorsionaba hasta la sordera en el fondo.

Y ahí iba yo aleteando como gaviota empantanada de chapopote, con los ojos abiertos, con ansia de encontrarme a salvo en los brazos de mi papá, pero no lo podía alcanzar porque mientras yo avanzaba él se iba haciendo para atrás para obligarme a nadar más y mejor.

Cuando finalmente lograba abrazarlo, mi papá me levantaba con tosquedad amorosa. -Ya ves, ya ves, ¡sí puedes!, ¡órale otra vez!- me hablaba gritando. Entonces me empujaba hasta la orilla, donde yo tomaba las escaleras y mientras subía por ellas mis piernas se hacían dos regaderas, dos escurrideros. Me gustaba eso, salir y chorrear.

Otra vez me paraba en el sitio de hace tres minutos, veía a mi papá a cinco metros con el pelo explotado en gotas y volvía a tirarme al agua para encontrarme con la sordera del fondo; nadando hacia mi jefe.

Rolita, por favor.

6 comentarios:

Yo, la que no soy yo dijo...

Yo me acuerdo!

Mi papa al quereme enseniar a nadar con la "mejor de las intenciones", me tiro a una alberca olimpica cuando tenia como 5 anios...SOLA

Al final aprendi, pero odio el agua. Que bueno que tienes bonitos recuerdos de esa epoca.

Ave Fenice dijo...

Ey! Ya te esssstrañaba por acá, Queño. ¿No se te hace que así, figurativamente, se parece a la realidad. Los papás nos llaman, pero se alejan, para nadar más y mejor?

Loco, ¿no?

Ministry of Silly Walks dijo...

Qué manera de retratar tu experiencia, que es al mismo tiempo la de todos los que como tú tuvimos papá o mamá que nos quisieron mucho, con esa ruda ternura que nos preparó para ser fuertes.
Me hiciste sonreír y al mismo tiempo hasta llorar un poquito de emoción.

Lau dijo...

que buenos recuerdos!! por el contrario mi pa es super sobreprotector andaba de tras de nosotros en las albercas... a mi me hubiera gustado màs que nos aventara a hacer las cosas, talvez ahorita no seria tan miedosa :s jeje feliz dia del niño!!!!

David Lepe dijo...

Me gustó mucho.

Kózmica dijo...

Me transportaste hasta los balnearios que de niña visité, un montón por cierto. Pero donde aprendí a nadar fue en los canales y ríos que estaban fuera de la ciudad. Mi papá nos compró unos flotadores, el mío era color uva y me daba pena usarlo porque no era como el de todos los niños, era de un material muy raro, pero bien que me enseñó a perderle el miedo al agua.

Saludos!